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Jorge Edwards

La casa de Dostoievski

La casa de Dostoievski

Jorge Edwards – Chileno

Es un libro del poeta, el cual no tiene nombre, así que lo definiremos igual que el autor: Ernesto, Armando, Eulalio. Empezó viviendo en un cuarto antiguo, lleno de cachureos y cosas inútiles. Corría el año 1959 y solía juntarse con sus dos grandes amigos Eduardo Villaseca , estudiante de Derecho, de familia acomodada, su otro amigo  el “Chico” Adriazola, quienes al igual que el deseaban ser poetas, pero sólo nuestro Ernesto ( Armando, Eulalio ) en forma desordenada y vivencial trató de conseguirlo. En estas mismas andanzas conoció al amor de su vida, Teresa Beatriz Echazarreta, con quién mantendrá  posteriormente una relación clandestina en París.

Nuestro protagonista a lo largo de su vida, independiente  de no estar claro si escribió o no, siempre buscó algún tipo de realización personal, huyendo en todo momento de su propia existencia. Se juntó con un Anti Poeta en los Faldeos de la reina y posteriormente en playas del litoral central, El Tabo y Punta de Tralca sumando a ellos un escultor, buscando incansablemente una motivación existencial, sin saber que buscaba

Más tarde partirá a Francia, donde en noches de locura se emborracha y conoce a diferentes mujeres, entre ellas a Viviana de Carlo, una enigmática mujer vehemente y apasionada. A la vez, será en esta oportunidad donde concretice su relación con Teresa, llegando al punto de ser descubiertos y amenazado de muerte por el marido de esta, Pedro José Urmeneta., este ultimo incluso le dispara un tiro fallido

Por otra parte, nunca queda claro si es por mérito personal o por lobby, pero el poeta se gana un viaje a Cuba, para integrarse a “La ciudad de las Américas” (agrupación de artistas proclives del régimen de Fidel Castro). En dicho país se verá nuevamente envuelto en una agitada vida nocturna, y a pesar de los excesos, logrará conocer a la que será su única esposa: María Dolores, quién a pesar del amor fogoso que existió, terminó por buscar compañía en otros brazos, ya que nuestro poeta reincide hasta el cansancio en conversaciones intrascendentes y borracheras para el olvido. 

En su último período en la Habana llegó a conocer al escrito Heberto Padilla, hombre trascendente en el país,  que tuvo varios inconvenientes por declaraciones sobre el manejo político del régimen de Fidel Castro.

Gregorio Herrera Chacana
Espiritualidad y Energía

 

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